Un orfanato cerca de Rangún

El contexto birmano

Birmania cuenta con más de 135 grupos étnicos diferentes, todos con su propia lengua y a veces incluso con su propio alfabeto. Durante 10 años, el país ha seguido la senda democrática, con Aung San Suu Kyi representando el poder y la liberación del pueblo birmano. Hoy, de nuevo en un sistema totalitario, las etnias que rodean al Estado central dirigido por los dictadores luchan por su libertad. En este contexto iniciamos nuestro primer proyecto allí en 2010 y desde entonces apoyamos otros dos proyectos, en el estado de Chin y en la aldea de Kanpyu, cerca del Irrawaddy.

Este proyecto ha sido desarrollado por nuestra asociación y los birmanos locales desde 2010.

El equipo in situ

Marie (Ni Hlei Par), en la foto de la izquierda, es la iniciadora de esta organización benéfica. Con la ayuda de su equipo, entre ellos Adam y Hannah, se ocupa de los huérfanos y gestiona el centro. Ella es el motor de este proyecto al que dedica su vida y todo su tiempo.

Las actividades del centro

Carecemos de medios para darles un lugar estable donde vivir, pero aun así podemos cubrir sus necesidades en materia de educación y salud. Nuestro centro también les ayuda a crecer bien permitiéndoles realizar muchas actividades creativas y formativas. Los ordenadores están a su disposición para despertarles al mundo de la tecnología, tan presente en nuestra sociedad.

Todos aprenden a cocinar y saben exactamente de dónde vienen sus alimentos. Desde la semilla que plantan, pasando por la recogida de la fruta y la verdura, hasta la preparación y la alimentación, son conscientes del ciclo en el que participan.

La pocilga y los lechones que nacen regularmente en ella también contribuyen al entorno natural y a la vida del lugar. Cuidar de los animales es una fuente de diversión y da a los niños un sentido de responsabilidad, al tiempo que los familiariza con otras formas de vida.

El pequeño jardín del centro les permite practicar algunos de sus deportes favoritos (fútbol, baloncesto, voleibol, ciclismo, bádminton, etc.).

En el aspecto espiritual, aprenden a amar al prójimo y a tener fe en la vida y en lo que ésta ofrece. Es siguiendo el camino del protestantismo como se despiertan espiritualmente, pero en lo que respecta a nuestra asociación, no importa cuál sea su religión o creencia. Cuando se trata de ayudar a los niños necesitados, tenemos que mirar más allá. Lo importante es creer en algo, creer en un futuro mejor. Y sí creen. Es a través de la fe que son capaces de mirar hacia atrás. En Birmania, las oraciones incluyen un largo momento en el que la gente habla sola, tan fuerte como quiera, y todos al mismo tiempo. Expresan sus miedos, sus deseos, sus esperanzas, y se descargan todas las emociones que llevan dentro. Los huérfanos se enfrentan a sus problemas y aprenden a lidiar con ellos.